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Las caries dentales son procesos de desmineralización y desorganización de los tejidos que componen el diente. Las piezas dentarias están compuestas por una capa externa denominada esmalte en la porción coronaria (la que se ve), y cemento en la parte radicular (cubierto por la encía). Debajo de ella se encuentra la dentina, y, en el interior del diente, un conjunto de nervios, vasos sanguíneos y linfáticos, que la gente denomina genéricamente "nervio", siendo en realidad un paquete vásculo-nervioso.
Las caries atacan por lo general esmalte y dentina, y a veces el cemento expuesto, produciendo cavidades de menor o mayor tamaño que permiten el depósito de alimento, con la consiguiente descomposición del mismo, y una sensibilidad cada vez mayor al frío, calor, dulce o ácido que afecta al paquete vásculo-nervioso citado, provocando dolor y, si no es tratado, la inflamación y necrosis (muerte) del mismo.
Ello, unido a la fragilización de las paredes dentarias, devienen en fracturas y posterior pérdida del diente.
Las caries son producidas por la acción de bacterias que convierten los hidratos de carbono consumidos en la placa ácida bacteriana, causa de las caries.
Este proceso es más frecuente en los niños ya que sus dientes tienen estructuras más porosas y vulnerables a los ataques microbianos.
Algunos de los microorganismos causantes de esta porceso son: el lactobacilo acidófilo, seis especies de streptococos, odntomycess viscoso,etc.
Prevención
La prevención juega un papel fundamental en la disminución del número de caries, y podemos destacar que, aparte de la predisposición individual, mucho podemos hacer en tal sentido.
Señalemos algunas medidas positivas:
Correcta higiene bucal, cepillado inmediato luego de cada comida, utilización del hilos de seda dental, cepillos apropiados, etc.(en caso de ser imposible el cepillado inmediato, comer manzana, durazno o masticar chicles sin azúcar, preferentemente con xilitol).
Alimentación sana, disminuyendo los azúcares refinados, y asegurando la ingesta necesaria de vitaminas A, D y C.
Usar colutorios fluorados. beber agua fluorada en las proporciones correctas, utilizar otros compuestos que, como el xilitol, reducen considerablemente las posibilidades de caries.
Realizar frecuentes visitas al odontólogo, no sólo para examinar el estado bucal, sino para realizar topicaciones de fluor, o utilizar selladores de surcos y fisuras cuando sea necesario. |