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Dr.
Fernando Sukugawa
Ayudante de primera de la Cátedra
de Periodoncia de la F.O.U.B.A.
INTRODUCCIÓN
¿Qué significa "riesgo" en sentido general? Riesgo es la contingencia
o proximidad de un daño.
Aplicado a las patologías periodontales, sería la circunstancia
en la cual es más probable que aparezca, se agrave o se reinstale
una enfermedad de los tejidos de protección y de soporte dental.
De manera similar a lo que sucede con otras enfermedades crónicas,
es común hablar de una etiología multifactorial para la periodontitis
en que se da la concurrencia simultánea de varios elementos que
se modifican entre sí a lo largo del tiempo. El propósito de este
trabajo es analizar algunos de esos elementos o factores (en principio
en forma separada y luego en orden de importancia relativa e integrarlos
a un modelo de instalación y evolución, con la idea de ubicar
el papel que juegan en la historia natural de la enfermedad.
Un factor de riesgo sería una característica adquirida o heredada,
una exposición ambiental o una conducta o estilo de vida personal
que se asocia a una condición de salud en particular, sobre la
base de evidencia epidemiológica. Esta definición abarca tanto
a los agentes etiológicos como a los marcadores de progresión
de la enfermedad.
Un factor de riesgo identificado como agente causal puede intervenir
en la cadena de eventos de la patogénesis de la enfermedad; su
presencia se asocia con probabilidad de aparición de la patología
y su remoción implica probabilidad de aparición de la enfermedad
y/o su riesgo. Un ejemplo es el tabaquismo: fenómeno con acción
deletérea sobre mecanismos de defensa gingival y periodontal (cuyo
origen es independiente de la cadena de eventos de la patogenia
pero que los modifica).
Un marcador de riesgo es una consecuencia de la enfermedad, frecuentemente
un parámetro observado; es decir un fenómeno emergente de la cadena
de eventos; su presencia indica la evolución de la enfermedad,
pero no pertenece al esquema causal de la misma. La movilidad
dentaria, la medida de pérdida de inserción, la pérdida dentaria,
funcionarían como marcadores. Su "utilidad" radica en la predicción
de futuras pérdidas de inserción.
FACTORES DE RIESGO
¿Cómo ordenar los factores de riesgo? Sugiero dos criterios básicos:
una aproximación teórica, pensando en "qué sucede en los tejidos
del paciente"; y un enfoque clínico, pensando en "qué hacer frente
al paciente".
En el plano teórico, se ha de examinar el papel
que juegan los factores (en los aspectos celular y molecular)
en la cadena de eventos de la patogénesis de la enfermedad periodontal.
(Ver cuadro). Para ello, puede ser útil pensar en dos mecanismos
principales de acción de los factores de riesgo: incremento del
componente agresivo, por un lado, y depresión de los mecanismos
defensivos, por otro.
Desde un punto de vista clínico, parece práctico
postular dos niveles de riesgo. Uno sistémico y otro local, esto
implica tomar como punto de partida la historia médica y la ficha
periodontal y estudiar el componente de riesgo sistémico y el
componente de riesgo local de cada ítem, además de arribar a un
diagnóstico, orientar un pronóstico inicial y seleccionar la modalidad
de tratamiento más adecuada. Idéntica secuencia de procedimientos
es menester durante los mantenimientos, incorporando la estimación
de los marcadores de riesgo para ajustar el pronóstico y evaluar
la mejoría o el deterioro del estado periodontal del paciente.
Es importante destacar que la concurrencia de dos o más factores
no resulta en la suma de los mismos, sino que Ileva a la potenciación
del riesgo y de los posibles efectos destructivos de un cuadro
dado.
DESCRIPCIÓN
Flora bacteriana
Teoría: Los estudios y revisiones bibliográficas
publicados parecen coincidir en asignar al componente microbiológico
de la enfermedad una acción definida como iniciadora y perpetuadora
(vale decir, los biofilms son causa necesaria para la instalación
de E.P., y su continuidad organizada implica la presencia de un
estimulo capaz de reiniciar la enfermedad). No obstante, su capacidad
reguladora está sujeta a objeciones (esto es, no está claramente
definida su influencia sobre la velocidad de avance y la extensión
de la destrucción tisular que acontece en la E.P.). Entre sus
variados mecanismos de agresión Ilama la atención la acción de
los lipopolisacáridos, tanto por las respuestas destructivas que
inducen en los tejidos periodontales como por su asociación con
condiciones de riego para alteraciones sistémicas (como ejemplo
se puede citar el haIlazgo de LPS originados en bacterias periodontales
en ateromas de vasos coronarios). Un terreno que todavía queda
por investigar es el posible papel que ciertos virus de la familia
de los herpes virus humanos podrían desempeñar como facilitadores
de agresión bacteriana o depresores de la defensa de huésped.
Clínica: El diagnóstico y tratamiento centrados
en la detección y control del desafío microbiano conforman en
la actualidad el núcleo principal de la terapia periodontal, y
a tal respecto los trabajos de investigación indican que la terapia
anti-infecciosa es capaz de controlar el riesgo periodontal (pero
no en forma definitiva). La detección, por métodos sencillos,
de patógenos específicos (Aa, Pg, etc.) sería una valiosa herramienta
clínica. AI presente, se hace aparente que el control por métodos
locales de la flora patógena (erradicación de biofilms subgingivales)
tiene prioridad por sobre las formas sistémicas de terapia antiinfecciosa,
si bien éstas también tienen su im-portancia como recurso terapéutico.
En resumidas cuentas: en la actualidad, tratar la infección significa
controlar y no erradicar la enfermedad.
ALGUNAS ALTERACIONES SISTÉMICAS
Diabetes mellitus:
Teoría: Si se toman en cuenta los estudios microbiológicos
que no muestran diferencias significativas en la composición de
la flora del diabético y del no diabético, sumados a los hallazgos
de anomalías del comportamiento de ciertas células del huésped
diabético, y se agregan las alteraciones estructurales que la
diabetes conlleva, es factible concluir que la entidad diabetes
conspira contra el funcionamiento del componente defensivo y reparativo
del huésped (por tanto, incrementa su susceptibilidad), siendo
dudosa su influencia en el aumento de los elementos de agresión.
La acción de los fenómenos que describe la investigación (ver
cuadro) varía en su mayor parten función de la severidad y control
metabólico de la diabetes (a peor control metabólico mayor riesgo);
lo que resulta de particular interés es que también sucede un
fenómeno en sentido contrario: el estado periodontal modifica
la condición sistémica (a mejor control de la infección mejor
control metabólico).
Clínica: el componente sistémico (alteraciones celulares
tales como la expresión del rasgo del monocito positivo) parece
tener mayor protagonismo que el componente local (por ejemplo,
microangiopatías). No hay manifestaciones clínicas características
en los tejidos periodontales (las hay en otros tejidos bucales:
necrosis y perforación palatina). Es de esperarse una respuesta
más trabajosa a la terapia periodontal, y es menester realizar
un seguimiento de la condición metabólica (glucemia y niveles
de hemoglobina glicosilada). El mantenimiento ha de ser frecuente.
Cambios hormonales
Teoría: Las elevaciones de los niveles de hormonas
sexuales en los tejidos gingivales son el fenómeno que tienen
en común los cuadros gíngivo periodontales que se dan en algunos
pacientes adolescentes, embarazadas o que ingieren anticonceptivos
orales; estas hormonas representan un aporte para el desarrollo
exacerbado de algunas especias bacterianas patógenas (prevotella
intermedia) y por tanto un aumento del componente agresivo.
Clínica: El aspecto de las encías de estos sujetos
suele ser edematoso y es de esperar la aparición de un relativamente
mayor sangrado gingival; las embarazadas pueden consultar por
un tipo de movilidad asociado mas con la acumulación de líquido
de edema en el espacio periodontal que con pérdida de inserción.
Además de los factores sistémicos que modifican el curso y la
presentación de la E.P., existe una variedad de alteraciones sistémicas
que cursan con repercusiones periodontales severas; afortunadamente,
su incidencia es baja. Entre ellas se encuentran algunas enfermedades
hereditarias tales como el síndrome de Papillon-Lefévre, neutropenias
y agranulocitosis; por lo general, sus manifestaciones generales
preceden a las periodontales y son de más gravedad. Por otro lado,
también se han reportado casos de individuos con deficiencias
funcionales en algunas células de defensa (principalmente, defectos
en la adhesión, quimiotaxis y fagocitosis de PMN-N) que no exhiben
otras manifestaciones sistémicas, pero muestran destrucción periodontal
avanzada. Un ejemplo de alteración cromosómica (no hereditaria)
que trae aparejadas consecuencias periodontales es la trisomía
21 o síndrome de Down (se documentaron fallas de los PMN).
FACTORES DEL MEDIO, ADQUIRIDOS
Tabaquismo
El hábito de fumar se agrega a la acción iniciadora de la placa
bacteriana, configurando una situación clínica particular en cuanto
al riesgo periodontal.
Teoría: La literatura describe en el ámbito local
y sistémico los efectos de la administración crónica de nicotina.
Los vasos sanguíneos reducen su calibre y su capacidad de repuesta;
es de esperar que esto Ileve a una menor salida de células de
defensa hacia los tejidos. Se ha postulado asimismo que ciertos
rasgos genéticamente determinados podrían ser activados tras la
exposición del tabaco en forma repetida, apareciendo la expresión
fenotípica de los "monocitos positivos". En el entorno bucal,
el contenido del humo del cigarrillo favorece la caída de la tensión
del oxígeno y predispone al desarrollo selectivo de especia anaerobias,
siendo algunas de ellas patógenos periodontales reconocidos, y
al mismo tiempo el ecosistema pierde las especies aerobias, que
se asocian con salud periodontal.
Clínica: La presentación de los casos periodontales
en muchos fumadores tiene características distintivas tales como
el color rosa claro de la encía y la textura fibrosa, producto
de la vaso constricción; Este aspecto externo oculta profundidades
de sondaje que suelen ser considerables (más de 5 mm) pero que
sangran relativamente poco. Las pérdidas de inserción pueden ser
de tipo grave y la estimación de progresión puede ser alta (por
ejemplo, pacientes de 40 años con movilidad y lesiones en furcaciones,
etc.). El cálculo es duro y de ardua remoción (complicada por
lo fibroso de las bolsas). La respuesta al tratamiento es dificultosa.
La mayor parte de estos rasgos son dependientes de las dosis y
del tiempo de uso del tabaco. Muchos estudios hablan de un riesgo
incrementado a partir de los 10 cigarrillos fumados por día. A
esto se suma la probabilidad de que el paciente sea poco colaborador
con la higiene oral y el mantenimiento.
Estrés psicosocial: Si bien existe evidencia epidemiológica
que relaciona al estrés con las alteraciones periodontales, no
están disponibles estudios que analicen los procesos moleculares
y/o microbiológicos que intervienen en esta relación, excepto
para el caso de la GUNA. En medicina general se habla de un efecto
inmunosupresor asociado a situaciones de "distress" prolongadas,
mediado por el sistema neuroendocrino, entre otros. Esto podría
ser extrapolado, con reservas, a los tejidos del periodonto.
Además, es posible que los pacientes "estresados" abandonen los
cuidados en el hogar y la regularidad de las citas de mantenimiento
lo que redundaría en un aumento del riesgo periodontal.
FACTORES GENÉTICOS
En los últimos años se han publicado trabajos que señalan la importancia
de la herencia en la variación de las respuestas periodontales
ante el desafío representado por la presencia de la placa bacteriana
organizada. La susceptibilidad a la E.P. puede ser heredada a
través de ciertos genes que codifican, entre otros rasgos, receptores
para neutrófilos, síntesis incrementadas de citoquinas proinflamatorias
y prostaglandinas, liberación de anti-cuerpos (IgG 2).
AI presente la valoración del estado periodontal de los padres
y familiares de los pacientes sirve como antecedentes, en el marco
de otros factores. De esta manera se puede establecer que hay
predisposición, pero no predecir la aparición de E.P.
INTERVENCIÓN DE LA TERAPIA PERIODONTAL
EN EL CONTROL DEL RIESGO
El tratamiento periodontal, en todos sus aspectos (fase sistémica,
terapia básica, complementaria y de soporte) podría ser visto
como una serie de maniobras de control de riesgo; cada instancia
terapéutica se inscribe en uno de los tres campos de prevención
descriptos por Leavell y Clark.
Prevención primaria: tiene como objetivo suprimir
o, en su defecto controlar o compensar los factores antecedentes
y predisponentes para la aparición de la enfermedad; esto comprende,
entre otros procedimientos, el sondaje rutinario de los pacientes
que acuden a la consulta, o a la confección de una anamnesis sistémica.
Prevención secundaria: busca detener el proceso
de enfermedad activa, principalmente eliminando los factores etiológicos
directos; esta noción provee un soporte lógico al término "terapéutica
activa", que comprende la higiene bucal. el raspaje y alisado,
etc.
Prevención terciaria: se propone modificar el terreno
para paliar las secuelas que el proceso patológico ha dejado,
y en ella se inscriben los procedimientos regenerativos y de rehabilitación.
Por un lado, pensemos que tratar la enfermedad periodontal consiste
en "desarmar" un rompecabezas integrado por un conjunto de elementos
que suman riesgo. Por otro lado, es necesario evaluar los resultados
de nuestro tratamiento en previsión de un riesgo futuro: la evidencia
publicada demuestra que siempre existen posibilidades de reinfección
(en otras palabras; la normalización de un cuadro periodontal
no otor-ga inmunidad permanente). De esta manera, los tres niveles
de prevención no forman una secuencia, sino que hace un ciclo
(un "eterno retorno"), unificado por el mantenimiento. Una vez
más, se hace imperativo valorar el riesgo, puesto que el perfil
de riesgo de nuestro paciente va a ser el que determine cuándo
y cómo se va a practicar su terapia de soporte; en este momento
se integra la información de los factores de riesgo (con énfasis
en la historia clínica, el control de placa y el grado de cumplimiento
con el mantenimiento) junto con los datos que proveen los marcadores
de riesgo (se estima la respuesta al tratamiento y la evolución
en el tiempo con los cambios de los niveles de inserción, con
posibles monitoreos microbiológicos, etc.).
... PARA TERMINAR
Puestos frente al problema de salud individual y grupal que plantean
las alteraciones gíngivo periodontales, podemos esbozar alguna
conclu-sión en lo que respecta al riesgo periodontal. Conocer
la enfermedad en sus características y en su desarrollo nos da
la capacidad de situarnos un paso más adelante en esta "carrera"
en el tiempo que disputan la terapia y la patología. AI presente,
carecemos de la posibilidad de anticipar una vasta serie de fenómenos
biológicos en nuestros pacientes con suficiente exactitud; no
obstante, nuestra práctica clínica evoluciona, con las herramientas
de que dispone hoy y que tendrá mañana, para producir salud periodontal
de la manera más simple y efectiva posible. Este es el marco en
el que hemos de estudiar los factores que hacen al riesgo periodontal.
Factores de riesgo
para enfermedades gíngivo periodontales
Modelo de Patogénesis
de Periodontitis
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