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Dr.
Leo Stiberman
En
una época no muy lejana, la Odontología se centraba
en técnicas mutilantes donde la exodoncia era la opción
terapéutica de elección.
Posteriormente, se pasó a una etapa reconstructiva en la
cual, si bien se pretendía evitar la exodoncia, los métodos
y materiales disponibles llevaban a una mutilación parcial
de la pieza dentaria por el gran sacrificio de tejido sano con
el objeto de extender los límites cavitarios a zonas de
autoclisis, buscando formas de resistencia de acuerdo a la disposición
de los prismas adamantinos, logrando paralelismo o divergencia
de las paredes cavitarias según sea el caso, etc.
Hoy en día estamos preconizando una nueva filosofía
de Odontología Preventiva o, de ser necesario, mínimamente
invasiva, y con el desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas,
podemos hablar de “micro-odontología”.
Para acceder a ella, un avance fundamental es la posibilidad de “ver” a través de lupas y microscopios especialmente
diseñados para odontología, que permiten magnificar
y evaluar nuestro trabajo en la permanente búsqueda de
la excelencia.
Por otra parte, necesitamos los instrumentos para “hacer”,
y en este campo podemos mencionar al resurgido aire abrasivo,
al ultrasonido para el tallado de micro incrustaciones y al láser.(1)
En este artículo se pretende comparar las técnicas
operatorias tradicionales preconizadas por G.V.Black con tratamientos
de idénticas patologías mediante el uso del láser.
Para ello, inicialmente debemos definir al láser como una
luz de gran intensidad y concentración puntual, capaz de
remover selectivamente el tejido dentario afectado sin afectar
al tejido sano. (2)
De esta definición sumamente genérica, se desprende
que, así como hay diferencias sustanciales entre los tejidos
a intervenir, también habrá diferentes láseres
capaces de ser absorbidos por éstos.
La absorción de la radiación láser
dependerá de una ecuación denominada SPA (Selective
Photon Absorption) la cual estará determinada básicamente
por la composición histológica del tejido
a irradiar (cromóforos) y por la longitud de onda
del láser elegido para operar. (3)
Basados
en estos conceptos, ante el tratamiento de una lesión
en tejido dentario, los componentes histológicos
(cromóforos) presentes en todos los tejidos afectados
son la hidroxiapatita y el agua en distintas proporciones
en esmalte, dentina y en dentina cariada.
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Una
vez comprendidos cuales son los factores comunes en dichos tejidos,
debemos buscar de acuerdo a sus respectivas preferencias foto
lumínicas, graficadas en curvas de absorción, cuál
es la longitud de onda capaz de ser absorbida por estos cromóforos,
y vemos en el gráfico que alrededor de los 3000 nm se produce
un pico de absorción tanto del agua como de la hidroxiapatita.
La conclusión de este breve análisis es que el láser
de elección para trabajar en la ablación de tejidos
duros dentarios es aquel que basa su emisión en el erbio
como medio activo, el cual puede estar contaminando un cristal
YAG (Erbio:YAG – 2940 nm) o combinado con cromo, dopando
un cristal de granate de Ytrio, Escandio y Galio (ErCr:YSGG –
2780 nm).
Ambos láseres son capaces de ser absorbidos por los tejidos
dentarios y por ende aptos para su utilización en la remoción
selectiva de estos tejidos.
El láser de erbio dentro de las distintas clasificaciones
es un láser quirúrgico, infrarrojo, no ionizante,
cuyo medio activo es sólido y Clase IV de acuerdo a su
nivel de riesgo. (4)
La pregunta que surge de inmediato es: si son capaces de ablacionar
esmalte, dentina y caries, porqué su acción es selectiva
y conservadora; y la respuesta es muy simple.
A potencia energética emitida constante, las diferencias
histológicas hacen que la dentina cariada sea el tejido
con mayor porcentaje acuoso y menor porcentaje mineral, producto
de su desmineralización, de modo que será el primero
en absorber la radiación y ser vaporizado, manteniendo
intacta la porción sana de la pieza dentaria por requerir
ésta mayor densidad de potencia para su eliminación.
Esto dependerá también de otros factores como el
tiempo de irradiación y frecuencia de pulsos que no abordaremos
en este artículo.
En la situación clínica que describimos a continuación,
se presenta una lesión oclusal en un primer molar inferior
en la que decidimos la utilización de láser
Er:YAG.
En este caso utilizamos el equipo Delight (Continuum Biomedical
– USA) cuya particularidad es la posibilidad de trabajar
con puntas de contacto especialmente diseñadas para
que el operador conserve la sensibilidad táctil, lo
cual hace que la emisión sea mucho más precisa
en cuanto al punto de incidencia. (5) |
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Para la apertura de la lesión en esmalte, se utilizó
una potencia de 220 mJ y una frecuencia de pulsos de 30 Hz. con
una punta cuya angulación de 80º permite un perfecto
acceso y una incidencia perpendicular a fin de reducir al mínimo
la reflexión del rayo.
Ya en este estadío, puede observarse el aspecto blanquecino
opaco a nivel del borde cavo superficial de la preparación
producto de la deshidratación intersticial del tejido.
Además la superficie adopta un aspecto irregular macro
y microscópico a causa de las microexplosiones inducidas
por el mecanismo termomecánico de ablación del erbio.
(6)
Una vez hecho el abordaje franco de la lesión se reduce
la potencia a 160 mJ y 30 Hz aunque ante la eventual manifestación
de alguna sensación por parte del paciente podemos reducir
estos parámetros tanto en frecuencia como en la energía
aplicada.
La irrigación con spray de agua en el punto de incidencia
del rayo es sumamente importante ya que evita la generación
de calor e incrementa la eficiencia de la ablación. (7)
Una vez concluida la eliminación de todo el tejido cariado
se procede al acondicionamiento de toda la superficie de la preparación
cavitaria con una potencia mínima de 35 mJ y 10 Hz.
Si bien la superficie es compatible y aceptable para la restauración
mediante técnicas adhesivas, es importante la realización
del acondicionamiento o pre grabado y luego el tradicional grabado
ácido a fin de incrementar en un 50% la fuerza de adhesión
del material restaurador. (8) La potencia utilizada en este paso
debe ser inferior a los 50 mJ dado que no se busca la ablación
sino el pretratamiento de esmalte y dentina.
Por
otra parte, si comparamos el tratamiento con láser con
la técnica convencional con instrumental rotatorio, podemos
hallar en el segundo caso la presencia de barro dentinario residual
el cual precisa ser descontaminado.
Por el contrario, el láser de Erbio tiene un alto poder
bactericida aplicado en bajos niveles de energía, lo cual
impide la posibilidad de recidiva y fracaso de la restauración.
(8)
Finalmente, y dadas las anfractuosidades de la preparación,
el material de elección para la restauración es
una resina fluida (Tetric Flow) la cual fue foto-polimerizada
con lámpara de arco de plasma (Power Pack – American
Dental Tech. USA) en 7 segundos.
El tiempo total operatorio empleado fue de 15 minutos sin que
el paciente haya manifestado incomodidad alguna.
Este
tipo de posibilidades terapéuticas abre un nuevo espacio
a la profesión, permitiendo, de acuerdo a todo lo expuesto,
alcanzar restauraciones más conservadoras, más duraderas
en el tiempo y fundamentalmente, logrando una mejor predisposición
por parte del paciente, a la consulta odontológica precoz,
alejando viejos temores y prejuicios que la hacían particularmente
difícil. (10)
Dr. Leo Stiberman
Director de la Unidad Láser del Círculo Argentino
de Odontología
Presidente Electo de la Academia Argentina de Láser Odontológico
2002-2004
Autor del Libro “La Odontología Láser”
– Febrero 2002
E-Mail: col@odontolaser.com.ar
BIBLIOGRAFÍA
1.-
ESPAÑA TOST A.
Láser de Er:YAG en Odontología
Operatoria Dental y Endodoncia, Vol 2 (2):10-18, 1998
2.- WIGDOR H, ABT E, ASHRAFI S, WALSH JT.
The effect of lasers on dental hard tissues
JADA, Vol. 124:65-70, Feb 1993
3.- RIGAU J.
Bioenergia e propriedades opticas dos tecidos.
Lasers na Odontología Moderna – Cap. VI
Brugnera-Pinheiro, Pancast, São Paulo, 1998
4.- STIBERMAN L.
El rol del láser en la Odontología Moderna
Rev. CAO Vol. 28 (188):53-55, 2000
5.- DEDERICH DN.
Laser / Tissue Interaction: What happens to laser light when it
strikes tissue ?
JADA, Vol. 124:57-61, Feb 1993
6.- STIBERMAN L.
La Odontología Láser – Cap. XVI
Buenos Aires, Feb. 2002
7.-
LAUNAY Y, MORDON S, CORNIL A, BRUNETAUD LM, MOSCHETTO Y.
Thermal effects of lasers on dental tissues.
Lasers Surg. Med 7:473-477, 1987
8.- MORITZ A, GUTKNECHT N, SCHOOP U, GOHARKHAY K, WERNISH J,
SPERR
Alternatives in enamel conditioning: a comparison of conventional
and innovative methods
J. Clin. Laser Med. Surg. 14 (3):133-136, 1996
9.- BLAY CC, NASCIMENTO CM, AZEVEDO LH, EDUARDO CDP
Comparative analysis of the anti-microbial action of an Er:YAG
laser and of a drill mounted on a conventional high rotation speed
device on carious dentine.
7th ISLD Congress, Brussels, 2000
10.-
BARRANCOS MOONEY JC
Impacto de las nuevas tecnologías en Odontología
JADA (ed. arg.) 2 (3):4, 1998
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