Un artículo
publicado recientemente en "Abbout News" señala
que el cáncer de labios, lengua, faringe y boca, afecta
aproximadamente a 30.000 personas en USA. Esta enfermedad localizada
en las zonas antedichas, produce unas 8.000 muertes por año,
es decir casi una por hora.
Como es sabido,
la cirugía puede producir en estos casos desfiguraciones
que afectan seriamente la estabilidad emocional del paciente.
Los tratamientos muchas veces dejan secuelas en el habla, la masticación
y el proceso de tragar del enfermo.
Los factores
principales de riesgo son el alcohol y el tabaco, que en su conjunto
son responsables del 75% de los cánceres bucales y faríngeos
en los EE.UU. De tal forma afecta el uso desmedido del tabaco
y el alcohol, que los bebedores que consumen más de un
paquete de cigarrillos por día, tienen 24 veces más
posibilidades de contraer la enfermedad que aquellos que no abusan
de estas sustancias.
El cáncer
oral ocupa el sexto lugar entre los varones y el décimo
cuarto entre las mujeres.El 95% de los casos es diagnosticado
entre los mayores de 45 años y el promedio de edad del
diagnóstico es de 64 años.
En comparación
con otros tipos de cáncer el oral-faríngeo, es el
que muestra menor índice de supervivencia después
de 5 años. Sólo el 52% de los enfermos sobreviven
después de ese lapso.
Esto nos indica claramente la importancia del diagnóstico
precoz, ya que el mismo eleva la posibilidad de supervivencia
al 81%, en comparación al 22% de los estados avanzados.
Uno de los motivos de esta falla en el diagnóstico es el
déficit de información del público acerca
de la necesidad del examen odonto-estomatológico regular.
Destaquemos
algunos signos que el público en general y muy especialmente
los odontólogos deben considerar:
Úlceras que no curan en la boca.
Presencia de lesiones blancas o rojas persistentes en encías,
labios, úvula o mucosa bucal.
Bulto o espesamiento en el carrillo.
Lesión en la garganta o sensación de tener
algo anormal en ella.
Dificultad al masticar o tragar.
Dificultad en el movimiento del maxilar o lengua.
Entumecimiento de la lengua u otras áreas de la
boca.
Lesiones causadas por prótesis mal adaptadas.
Cambios en la voz.
Disminución de peso.
Abultamientos anormales en el cuello.
Por supuesto,
en todos estos casos ha de efectuarse un minucioso estudio, a
fin de establecer el diagnóstico diferencial, que permita
descartar otras causas de las anomalías indicadas.