Al estar en nuestra zona de trabajo, el paladar es objeto de nuestra
atención cuando se detecta alguna anomalía. El ronquido,
si bien no es un problema de tratamiento para el odontólogo,
sino que es conjuntamente con el otorinolaringólogo, puede
merecer nuestra atención aunque sea como información
general. Como es sabido, el ronquido se genera por la flaccidez
del paladar blando, lo cual puede tener especial importancia en
los casos que provoca la apnea del sueño, la que puede
tener un desenlace fatal.
Uno de los trabajos mencionados, que se encuentra en sus etapas
iniciales, utiliza inyecciones de Sotradecol. Esta sustancia es
utilizada en el tratamiento de venas varicosas provocando la transformación
del tejido en tejido cicatricial.
Hace pocos meses, en el Hospital Walter Reed de Wahington, se
comenzó la investigación sobre el uso del Sotradecol
para acortar y endurecer el paladar blando. Según Eric
Mair, MD. otorinolaringólogo de dicho Hospital, el tratamiento
es efectivo, simple, de costo accesible y bien tolerado con mínimo
dolor.
En cambio otros métodos como la uvulopalatofaringoplastía
y la terapia láser, si bien son efectivos, son caros y
dolorosos, según afirma dicho profesional.
El tratamiento puede realizarse en el consultorio del otorinolaringólogo,
sin necesidad de internación.
Las conclusiones finales de este trabajo señalan un porcentaje
de recaídas del 16%, comparable al de otros tratamientos.
Nueve de cada diez pacientes, se mostraron satisfechos, volverían
a hacerse el tratamiento y lo recomendarían a otros pacientes.
Pero debemos hacer notar que estos son los pasos iniciales, y
hace falta esperar más resultados para tomar decisiones
definitivas.
Otro método utiliza agujas calentadas con energía
de radiofrecuencia, para crear lesiones en el paladar blando.
Al igual que las inyecciones antedichas produce acortamiento y
endurecimiento del paladar blando, con poco dolor y reducido costo.
Este método está siendo investigado en la Universidad
de North Caroline, en USA. y tendría la desventaja de necesitar
varias sesiones para producir una lesión por vez.