Pacientes a quienes se han colocado coronas veneer de porcelana se han quejado de sensibilidad especialmente al calor, frío, o los dulces.
Algunos pocos notaron sensibilidad a la presión y un dolor en la zona de la corona. Esto es sorprendente, considerando que el tallador de los muñones para estas coronas no es muy grande.
Por qué, entonces, se produce esta sensibilidad?
Una teoría parece ofrecer una explicación.
Según afirman, ninguno de los pacientes sintieron molestias de este tipo en el período entre la toma de impresiones y la colocación de la corona definitiva, aún aquellos que no utilizaron coronas provisorias.
Esto hace recaer las sospechas en el proceso de pegado de las veneer definitivas. Cuando el odontólogo graba el esmalte y lo prepara para el adhesivo, lo hace cubriendo los bordes del muñon para asegurar el correcto sellado en dichos bordes.
Al colocar la corona, los excesos de la substancia de cementación fluyen más allá de dichos bordes. Al remover estos excesos se usan muchas veces fresas de pulir, discos abrasivos o pastas de pulir.
Durante este procedimiento se puede ir más allá del borde de la preparación, afectando el cemento, que es la más blanda de las estructuras del diente.
Ello obliga, entonces, a ser cuidadosos al remover los excesos. Si, no obstante ello, se presenta esta complicación, ha de tratarse como una hipersensibilidad común.