El túnel metacarpiano corre a través de la palmas de la mano,
lo rodean huesos en tres de sus paredes y un fuerte y ancho ligamento
lo cubre a modo de puente sobre él.
El nervio medio, que brinda sensibilidad a los dedos pulgar, índice
y anular, y los nueve tendones que permiten el movimiento de los
dedos, pasan por él. Este nervio también habilita el funcionamiento
de los músculos de la base del pulgar.
El STC (siglas del síndrome al cual nos referimos), se considera
una alteración inflamatoria causada por repetidas tensiones, heridas
u otras causas que provocan que los tejidos alrededor del nervio
se infiltren.
Este proceso ocurre cuando el tejido que protege el tendón, dentro
del túnel carpiano, se inflama o cuando el ligamento que lo cubre
se espesa y ensancha. La compresión de las fibras del nervio medio
por los tendones infiltrados y el ligamento engrosado, disminuyen
la trasmisión de las señales neuronales y producen:
Dolor, entumecimiento, picazón en la muñeca, antebrazo o dedos,
exceptuando el dedo meñique que no es inervado por el nervio medio.
Este STC es una de las afecciones que se caracterizan por diferentes
causales: lesiones por tensiones repetidas, sobretrabajo, traumas
acumulativos, etc. Estos problemas se asocian al uso repetido
y forzado de los músculos y huesos de las extremidades superiores.
En cuanto al conocimiento completo de su etiología, si bien no
se discute la importancia del sobreesfuerzo citado, no se descartan
factores concomitantes como diabetes, hipotiroidismo o predisposición
individual, exacerbados por tensiones laborales, sociales o psicológicas.
Los investigadores describen seis factores de riesgo:
Repetición.
Sobreesfuerzo.
Postura deficiente de las articulaciones.
Vibración.
Presión directa.
Postura de prolongada contracción.
Muchos especialistas incluyen :
cambios hormonales, factores genéticos, traumatismos, etc.
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2° parte (Síntomas)