Prevención
No se puede afirmar que con un único método
se puede prevenir la aparición del S.T.C.. Es necesario,
ante todo, usar el sentido común, los controles ergonómicos para
dismlinuir los factores de riesgo que predisponen a esta afección.
El paciente ha de aprender a adaptar su área de trabajo, su instrumental
y preparar su programa de trabajo de manera de disminuir la tensión
y el esfuerzo de sus manos y muñecas. Un programa de ejercicios
que fortalezcan los dedos, manos, muñecas, antebrazos, espalda
y cuello, ayudarán sobremanera a prevenir este síndrome.
Por supuesto, estas medidas serán de menor eficacia cuando estén
presentes los factores de orden médico general citados anteriormente.
Tratamiento
Es
importante iniciar el tratamiento los más precozmente posible,
antes que avance el daño. La
mano y muñeca afectadas deben estar en reposo por lo menos durante
2 semanas, esto dismuinuirá la presión de los tejdos sobre el
nervio medio. Algunos pacientes se benefician con baños alternados
de agua fría y caliente en las zonas doloridas.
Si pese a estas medidas el problema persiste se efectuará una
serie de ejercicios para fortalecer las manos y muñecas a cargo
de terapéutas idóneos.
Estudios realizados en trabajadores con S.T.C., quienes
fueron tratados con láser frío, mostraron un notable aumento en
la fuerza de aprensión y movilidad de la muñeca en relación con
pacientes tratados con fisioterapia.
Se utilizaron láseres de baja energía que estimularon la actividad
celular, sin cortar la piel. El ultrasonido es otro elemento útil
para el tratamiento, al trabajar con ondas sonoras, no perjudiciales,
reducen las lesiones con resultados duraderos.
En cuanto a la medicación, los antinflamatorios no corticoesteroides,
como la aspirina y el ibuprofeno, pueden reducir la inflamación
y el dolor.
Hay casos en que esta terapéutica resulta insuficiente, entonces
puede el médico inyectar anestésicos o corticoides en el tunel
carpal.
Pero, como es sabido, los corticoides conllevan un riesgo de acciones
colaterales no deseadas, por lo tanto se indican un máximo de
tres inyecciones.
El sobrepasar ese límite puede dañar al tendón, por otra parte
hay que tener en cuenta que luego de la inyección el dolor puede
aumentar por uno o dos días y la piel cambiar de color.
También se han indicado corticoides por vía general, recordando
siempre que los mismos tienen sus contraindicaciones definidas.
Asimismo se han suministardo diuréticos para reducir los fluidos
corporales.
Otra alternativa a considerar es la cirugía.
En primer lugar es preciso evaluar cuidadosamente la oportunidad
de la misma. En efecto, si se realiza prematuramente, se pierde
la posibilidad de tratamiento con los métodos menos invasivos
indicados, pero si se demora en demasía, sus efectos serán menores,
para una rehabilitación duradera.
Se han señalado cuatro tipos de intervenciones:
Apertura liberadora.
Mini
apertura liberadora.
Endoscopía.
Tunelplastía.
En cuanto a la eficacia en el largo plazo de la solución quirúrgica,
es mayor cuanto más joven sea el paciente y, por supuesto, cuanto
cumpla más estrictamente las medidas tendientes a prevenir el
exceso de tensión, vibración y sobresfuerzo.
Fuente: msn.health with webmd. 22/11/00