Desde
hace mucho tiempo la miel, que es un óptimo alimento, se
consideró un productor de caries, especialmente en niños
que usaban el chupete cubierto por este elemento.
Actualmente, la literatura médica describe tratamiento
con miel de quemaduras, heridas infectadas, úlceras en
la piel, etc.
Además de su condición de alimento de extraordinario
poder energético, se ha comenzado a considerar que puede
ser útil en el tratamiento de úlceras bucales y
enfermedad periodontal, sin olvidar, por supuesto, los peligros
que implica para la salud dentaria su uso indiscriminado.
De acuerdo con un artículo publicado por Molan en "General
Dentristy" la miel tiene una significativa actividad antibacteriana
y ayuda a disminuir la infección, la inflamación
y el dolor, aminorando el edema y el exshudado.
Según un trabajo de investigación, la reducción
del dolor, complicaciones y edema fueron notados después
de la colocación de miel en el alvéolo tras las
extracciones dentarias. Un nuevo material de miel gelificada ha
sido desarrollado para el tratamiento de úlceras orales
y cuidados posoperatorios.
Esta actividad antibacteriana y antiinfecciosa de la miel puede
ser asimismo útil en el tratamiento de la enfermedad periodontal.
Tipos diferentes de miel parecen tener diferentes niveles de actividad
antibacteriana.
Serán necesarios más trabajos de investigación
para identificar y evaluar los diferentes tipos de miel según
sus niveles de acción antibacteriana, antiinflamatoria,
y antioxidante.